{"id":538,"date":"2015-08-10T00:01:43","date_gmt":"2015-08-10T05:01:43","guid":{"rendered":"http:\/\/alimine.com.mx\/articulos\/?p=538"},"modified":"2024-04-14T11:40:01","modified_gmt":"2024-04-14T17:40:01","slug":"reto-de-prosperidad-dia-71","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/alimine.com.mx\/articulos\/2015\/08\/reto-de-prosperidad-dia-71\/","title":{"rendered":"Reto de Prosperidad &#8211; D\u00eda 71"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>Activando intensivamente la Prosperidad en mi vida<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><a href=\"http:\/\/alimine.com.mx\/articulos\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/71.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-450\" src=\"http:\/\/alimine.com.mx\/articulos\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/71-300x173.png\" alt=\"71\" width=\"300\" height=\"173\" srcset=\"https:\/\/alimine.com.mx\/articulos\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/71-300x173.png 300w, https:\/\/alimine.com.mx\/articulos\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/71-1024x590.png 1024w, https:\/\/alimine.com.mx\/articulos\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/71-624x359.png 624w, https:\/\/alimine.com.mx\/articulos\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/71.png 1417w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/strong><\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" title=\"D\u00eda 71 Experimentando Intensamente la Prosperidad en mi Vida\" width=\"800\" height=\"450\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/0UubisTfibc?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<ul style=\"text-align: center;\">\n<li><strong>Lectura y actividad: Experimenta la prosperidad<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>D\u00eda 71 <\/em><em><br \/>\n<em>LA LEY DE LA INFLUENCIA <\/em><\/em><\/strong><\/p>\n<p><em><br \/>\n<em>La Tercera Ley Estratosf\u00e9rica del \u00c9xito que aprendemos al leer Dar para <\/em><em>Recibir, es la Ley de la Influencia: Tu influencia est\u00e1 determinada por la <\/em><em>medida en la que antepones los intereses de los dem\u00e1s a los tuyos. <\/em><em>En Dar para Recibir, el personaje principal, Joe, tiene problemas <\/em><em>entendiendo c\u00f3mo el poner los intereses de otras personas primero puede <\/em><em>ser una ley del \u00e9xito. Su mentor, Pindar, le explica r\u00e1pidamente: &#8220;Si <\/em><em>antepones los intereses de los dem\u00e1s a los tuyos, siempre ver\u00e1s satisfechos <\/em><em>tus propios intereses. Siempre. Hay quien llama a esto el iluminado inter\u00e9s <\/em><em>propio. Cuida lo que necesitan los dem\u00e1s, confiando que cuando lo hagas, <\/em><em>obtendr\u00e1s lo que necesitas t\u00fa.&#8221; <\/em><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em><em>Aun as\u00ed, se le dificultaba a Joe entender lo que Pindar le dice. Y por una <\/em><em>buena raz\u00f3n. Tal actitud se ve extra\u00f1a en un ambiente donde el dinero, el <\/em><em>poder y los logros han sido tradicionalmente las caracter\u00edsticas de influencia. <\/em><em>Pero como le explic\u00f3 Pindar, el tener dinero, poder y logros no te hace <\/em><em>influyente. El ser influyente es lo que atrae el poder, el dinero y la habilidad <\/em><em>para lograr lo que deseamos en la vida. <\/em><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em><em>El razonamiento detr\u00e1s de esto es muy sencillo. Sin embargo, para <\/em><em>entenderlo, primero debemos reconocer que estamos cableados para <\/em><em>enfocar nuestra atenci\u00f3n hacia nosotros mismos. Nuestro inter\u00e9s propio es <\/em><em>un m\u00fasculo emocional que hemos ejercitado a diario y como tal, es el <\/em><em>m\u00fasculo m\u00e1s fuerte que tenemos, con respuestas reflejo que se est\u00e1n <\/em><em>r\u00e1pidamente aligerando. Cuando consideramos que durante toda nuestra <\/em><em>infancia y ni\u00f1ez, se nos cubren casi todas nuestras demandas, nuestra <\/em><em>preocupaci\u00f3n del &#8220;yo&#8221; puede entenderse f\u00e1cilmente. En un estudio cient\u00edfico <\/em><em>que se llev\u00f3 a cabo hace varios a\u00f1os, los investigadores grabaron <\/em><em>conversaciones entre ni\u00f1os de seis a\u00f1os y sus mam\u00e1s. Los pronombres m\u00e1s <\/em><em>utilizados por los ni\u00f1os eran &#8220;Yo&#8221;, &#8220;mi&#8221;, y &#8220;nosotros&#8221;. El &#8220;t\u00fa&#8221; estaba <\/em><em>b\u00e1sicamente reservado a frases comando tales como &#8220;T\u00fa has esto (para <\/em><em>mi)&#8221;. <\/em><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em><em>Cuando consideramos el entrenamiento que recibimos de ni\u00f1os bajo la <\/em><em>tutor\u00eda de nuestros padres \u2013 desde la infancia hasta los seis a\u00f1os \u2013 casi <\/em><em>siempre nos centramos en el \u2015yo\u2016. Es f\u00e1cil entender porqu\u00e9, cuando <\/em><em>llegamos a la pubertad, el estar centrados en el \u2015yo\u2016 es una inclinaci\u00f3n <\/em><em>natural, es inconsciente. Cuando nos enfrentamos a una circunstancia que <\/em><em>requiere que elijamos entre nuestro propio inter\u00e9s y el inter\u00e9s de los dem\u00e1s, <\/em><em>nuestra respuesta autom\u00e1tica es la de elegirnos a nosotros mismos; como al <\/em><em>inhalar y al exhalar, no tenemos ni que pensar. Es una respuesta natural y <\/em><em>esperada. <\/em><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em><em>Por otro lado, el poner los intereses de otra persona antes que los nuestros, <\/em><em>es algo que tenemos que elegir conscientemente. Primero, debemos elegir <\/em><em>dejar de lado nuestros propios intereses y deseos a favor de otra persona, y\u00a0<\/em><\/em><em>entonces debemos de vencer el deseo natural de elegir lo que deseamos. El <\/em><em><em>vencer una inclinaci\u00f3n natural no es f\u00e1cil. Trata de aguantar tu respiraci\u00f3n <\/em><em>hasta que te desmayes, por ejemplo, y ver\u00e1s que r\u00e1pido cada parte de tu <\/em><em>ser trata de regresar a la normalidad. Esto es lo que sucede cuando <\/em><em>tratamos de dejar el \u2015yo\u2016 a un lado, parece como si aguantamos la <\/em><em>respiraci\u00f3n y nuestra inclinaci\u00f3n inmediata es la de darnos por vencidos, <\/em><em>respirar y regresar al modo de auto-preservaci\u00f3n. Ya que tenemos que <\/em><em>vencer nuestras tendencias naturales de auto-preservaci\u00f3n cuando elegimos <\/em><em>anteponer los intereses de los dem\u00e1s a los nuestros, estamos haciendo algo <\/em><em>realmente extraordinario y autom\u00e1ticamente nos hace resaltar. Debido a <\/em><em>que el elegir complacer a los dem\u00e1s antes que a nosotros es tan poco <\/em><em>com\u00fan, el decidir poner nuestro \u2015yo\u2016 a un lado nos hace individuos <\/em><em>excepcionales, y como individuos excepcionales, nuestra habilidad para <\/em><em>influenciar a los dem\u00e1s se incrementa autom\u00e1ticamente. <\/em><em>Si dudas esto, piensa en la gente que ha influido en tu vida. \u00bfHan influido en <\/em><em>tu vida al decirte que eres importante para ellos, o convenci\u00e9ndote que eres <\/em><em>importante para ellos? \u00bfTe han tocado emocionalmente de alguna manera al <\/em><em>hablar de ellos mismos? \u00bfO al hablar de ti, de tus necesidades y tus <\/em><em>preocupaciones? \u00bfTe han hecho sentir miedo al incrementar el poder de <\/em><em>alguna persona que percib\u00edas como enemigo, haci\u00e9ndote sentir demasiado <\/em><em>d\u00e9bil para defenderte, o te han hecho sentir esperanzado al revelarte lo <\/em><em>poderoso que eres por ti mismo? <\/em><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em><em>Toma cualquier libro que hable de c\u00f3mo ser un buen conversador y pronto <\/em><em>aprender\u00e1s que el ser un excelente conversador no consiste en recitar datos <\/em><em>y hechos, sino hacer que los dem\u00e1s hablen de ellos. La clave para ser <\/em><em>influyente es la misma. Dile a alguien que lo que quieres que ellos hagan te <\/em><em>beneficiar\u00e1, o beneficiar\u00e1 a tu familia, o beneficiar\u00e1 a tu compa\u00f1\u00eda, o <\/em><em>beneficiar\u00e1 a tu pa\u00eds y te pondr\u00e1n muy poca atenci\u00f3n. Mu\u00e9strale a alguien <\/em><em>que lo que quieres que haga le beneficiar\u00e1, y seguramente te lo ganar\u00e1s. <\/em><em>Esta ley funciona universalmente, ya sea que la apliques con tu vecino, tu <\/em><em>jefe, tu hijo o hasta tu mascota; en el momento que muestres los beneficios <\/em><em>que el otro recibir\u00e1, te vuelves una persona de influencia. <\/em><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em><em>Un becerro indisciplinado y una joven doncella mostraron esta lecci\u00f3n al <\/em><em>fil\u00f3sofo Norteamericano del Siglo 19, Ralph Waldo Emerson. Como lo <\/em><em>escribi\u00f3 en su diario, Emerson y su hijo Edward estaban tratando de meter <\/em><em>al becerro en el establo. El becerro se resist\u00eda a entrar. Emerson apretaba <\/em><em>los m\u00fasculos y empujaba desde atr\u00e1s, tratando de empujar al becerro hacia <\/em><em>adelante. Mientras el padre empujaba, el hijo tomaba al becerro del cuello y <\/em><em>trataba de jalarlo hacia el establo. Aunque los dos hombres estaban <\/em><em>determinados, el becerro no cedi\u00f3. <\/em><em>Mientras ellos empujaban y jalaban y trataban de hacer que el animal <\/em><em>hiciera lo que no quer\u00eda hacer, la sirvienta de Emerson miraba desde lejos <\/em><em>como los dos hombres perd\u00edan la batalla en contra de esta tonta bestia. <\/em><em>Finalmente, ella se acerc\u00f3 al becerro y calladamente puso su mano en la <\/em><em>boca del becerro. El becerro chup\u00f3 los dedos de la muchacha, mientras ella, <\/em><em>gentilmente lo llevaba adentro del establo.<\/em><\/em><\/p>\n<p><em>La mayor\u00eda de nosotros somos como el becerro. Hasta podr\u00eda decirse que <\/em><em><em>somos tercos. No nos pueden empujar o jalar o aleccionar para que <\/em><em>hagamos algo que no queremos hacer. Si nos quieren motivar, primero <\/em><em>tendr\u00e1n que hacernos entender porqu\u00e9 ser\u00eda ben\u00e9fico para nosotros el <\/em><em>movernos. Y la mejor forma de hacer esto, es anteponiendo sus intereses a <\/em><em>los nuestros. Cuando entendemos que alguien se preocupa por nosotros, <\/em><em>como el becerro con la jovencita, la mayor\u00eda de nosotros lo seguir\u00e1 sin <\/em><em>preguntar. <\/em><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em><em>Sin embargo, mientras gu\u00edes, es importante entender que el poner los <\/em><em>intereses de otra persona antes que los tuyos no significa hacer de cuidador, <\/em><em>sino de socio. Aunque rara vez se ve as\u00ed, el rol del cuidador tiende a ser <\/em><em>dominante, donde una persona ejerce cierto control sobre otra. Aun si el <\/em><em>control se considera favorable para el que est\u00e1 siendo cuidado, el hecho es <\/em><em>que las acciones tomadas generalmente son la decisi\u00f3n del cuidador, como <\/em><em>la actitud de la sirvienta que gui\u00f3 al becerro a donde ella quer\u00eda. Por otra <\/em><em>parte, el ser una sociedad es tener consideraci\u00f3n y respeto. En este rol, los <\/em><em>intereses de la otra persona deben de ir primero de forma genuina. <\/em><em>Entonces, \u00bfc\u00f3mo me beneficia el anteponer los intereses del otro? <\/em><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em><em>Para responder a eso, primero veamos las palabras finales de la explicaci\u00f3n <\/em><em>de Pindar a Joe: &#8221; Cuida lo que necesitan los dem\u00e1s, confiando que cuando <\/em><em>lo hagas, obtendr\u00e1s lo que necesitas t\u00fa.&#8221; Lo que damos, regresa a nosotros <\/em><em>multiplicado. Esta es una ley universal fundamental y como la ley de la <\/em><em>gravedad, no falla. No es que a veces funcione y a veces no. Siempre <\/em><em>funciona. Cuando ponemos a los otros antes que a nosotros, esencialmente <\/em><em>d\u00e1ndonos a ellos, entonces, lo que hemos dado se nos dar\u00e1 de regreso. El <\/em><em>Universo nos regresar\u00e1 lo que queremos, lo que necesitamos, lo que <\/em><em>so\u00f1amos y lo que deseamos con todo el coraz\u00f3n. No sucede porque estemos <\/em><em>siendo extraordinariamente desinteresados. Sucede porque al trabajar por el <\/em><em>beneficio de otros, estamos trabajando con la ley de manera que <\/em><em>eventualmente nos beneficiar\u00e1 a nosotros. <\/em><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em><em>El anteponer a los otros es tanto un asunto de fe y confianza, como un <\/em><em>asunto de ganas de dar. Pero a medida que comenzamos a comprender que <\/em><em>cada part\u00edcula de energ\u00eda que enviamos al mundo se va a reflejar en <\/em><em>nosotros, nos damos cuenta que el anteponer a la otra persona es un acto <\/em><em>tan ego\u00edsta como es desinteresado. Al anteponer a los dem\u00e1s, nos estamos <\/em><em>armonizando con la ley espiritual y la alineaci\u00f3n con el flujo universal. Al dar <\/em><em>de nosotros estamos asegurando que se nos dar\u00e1. <\/em><em>Al buscar vivir y trabajar en sociedad con nuestros semejantes, <\/em><em>involucramos tanto a la Ley de la Influencia como a la Ley de Oro. Todos <\/em><em>queremos ser el primero. Todos queremos creer que importamos. <\/em><em>Todos queremos sentir que lo que decimos y pensamos y hacemos es <\/em><em>importante. <\/em><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em><em>Cuando elegimos ponernos, aun por un momento, en los zapatos del otro y <\/em><em>le damos el regalo de anteponerlo a nosotros, dej\u00e1ndolo saber que nos\u00a0<\/em><\/em><em>importa y que lo que dice y piensa y hace es importante, estamos siguiendo <\/em><em><em>la Regla de Oro al pie de la letra. <\/em><em>Y estamos haciendo una diferencia importante en el mundo. <\/em><em>Es m\u00e1s, nos estamos convirtiendo en individuos extraordinarios que no solo <\/em><em>influimos en las personas a nuestro alrededor, sino en el mundo entero. <\/em><\/em><\/p>\n<p><em><br \/>\n<em><strong>La Acci\u00f3n del D\u00eda:<\/strong> <\/em><br \/>\n<\/em><em>v<\/em><em> Lee tu Plan de Negocio para la Prosperidad y las once cosas de tu <\/em><em><em>lista de agradecimientos. <\/em><br \/>\n<\/em><em>v<\/em><em> Toma un momento para pararte firmemente con un brazo alzado <\/em><em><em>hacia el cielo, el pu\u00f1o firme como si te estuvieras agarrando de la <\/em><em>mano de Dios. Ahora, ya sea verbal o mentalmente repite &#8220;Con Dios <\/em><em>por Testigo declaro: hoy SOY poderoso, hoy SOY valiente, hoy <\/em><em>SOY fuerte, hoy ESTOY libre de miedos, hoy TRIUNFO en todo <\/em><em>lo que hago, hoy PROSPERO y VIVO cada momento de este d\u00eda <\/em><em>abrazando mi verdadera naturaleza, SIENDO la persona que <\/em><em>estoy destinada a ser. ESTA ES MI VERDAD.&#8221; <\/em><br \/>\n<em>Lleva siempre en tu bolsa o cartera la tarjeta que escribiste con estas <\/em><em>l\u00edneas para que la puedas leer cuando sientas dudas o cuando tengas <\/em><em>miedo. Y como antes, cada vez que repitas esta afirmaci\u00f3n, repite las <\/em><em>palabras con la mayor emoci\u00f3n y sentimiento posible, dedic\u00e1ndole <\/em><em>cuando menos un minuto a imaginar cada aspecto de tu vida como lo <\/em><em>quieres. <\/em><br \/>\n<\/em><em>v<\/em><em> Coloca tu cuota de dinero del d\u00eda de hoy en tu contenedor y lee la <\/em><em><em>afirmaci\u00f3n que est\u00e1 en el contenedor tres veces. Espera recibir algo <\/em><em>en regreso. <\/em><br \/>\n<\/em><em>v<\/em><em> Bendice a todos los que est\u00e1n a tu alrededor, incluyendo a los otros <\/em><em><em>participantes en este experimento. Imagina como aquellos a quienes <\/em><em>bendices prosperan y se rodean del bien. Entonces bend\u00edcete a ti <\/em><em>mismo e imagina lo mismo. Puedes continuar bendiciendo a la <\/em><em>persona o personas en tu lista de bendiciones. <\/em><br \/>\n<\/em><em>v<\/em><em> Lee todas las bendiciones que llegan por correo electr\u00f3nicos. Tus <\/em><em><em>bendiciones est\u00e1n haciendo una diferencia. El leer las respuestas te <\/em><em>dar\u00e1 la oportunidad de verlo por ti mismo. <\/em><br \/>\n<\/em><em>v<\/em><em> A las peticiones de tus compa\u00f1eros que elegiste, vas a dedicar algo <\/em><em><em>de tiempo cada d\u00eda, cuando menos durante los siguientes seis d\u00edas <\/em><em>bendiciendo a las personas involucradas en esas peticiones. M\u00e1ndales <\/em><em>una peque\u00f1a nota cada d\u00eda, durante esos siete d\u00edas, a las personas <\/em><em>que hayas elegido avis\u00e1ndoles que los est\u00e1s cubriendo de <\/em><em>bendiciones y que est\u00e1s imaginando que todo lo mejor les sucede. <\/em><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em><em><strong>El Pensamiento del D\u00eda<\/strong>: <\/em><br \/>\n<em>&#8220;Si quieres vivir una larga vida, enf\u00f3cate en contribuir a los dem\u00e1s.&#8221;<\/em><\/em><em>&#8211;Hans Selye <\/em><em><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em><em><strong>La Afirmaci\u00f3n del D\u00eda:<\/strong> <\/em><br \/>\n<em>&#8220;Al poner a los dem\u00e1s antes que a mi, siempre prospero. Al poner a los <\/em><em>dem\u00e1s antes que a mi, cambio el mundo.&#8221;<\/em><\/em><\/p>\n<ul>\n<li><strong>Reto de prosperidad<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p><em>Contin\u00faa con el reto del d\u00eda 69 ; 3 d\u00edas m\u00e1s. \ud83d\ude00<\/em><\/p>\n<ul>\n<li>Decir Decreto de\u00a0<strong>Merecimiento<\/strong>\u00a0: durante 90 d\u00edas<\/li>\n<li>Decir Oraci\u00f3n\u00a0<strong>Ho\u2019oponopono<\/strong>: durante 90 d\u00edas<\/li>\n<li>Escribe tu \u00a0<strong>Agradecimiento diario\u00a0<\/strong>de las cosas que ya est\u00e1n en tu vida<\/li>\n<li>Mensaje diario\u00a0<strong>personal de agradecimiento:\u00a0<\/strong>manda un mensaje o habla con alguien personalmente y agrad\u00e9cele algo que te haya dado o aporte a tu vida<strong>.<\/strong><\/li>\n<li><strong>Reto de meditaci\u00f3n &#8220;Consciencia Corporal&#8221; <a href=\"https:\/\/youtu.be\/Mv5odi6Gggw\">&#8220;Consciencia Corporal&#8221;<\/a>\u00a0<\/strong><\/li>\n<li><strong>Contar dinero todas las noches<\/strong>: no importa la cantidad que tengas, cuenta y observa lo bellos que son los billetes, las monedas, las im\u00e1genes en ellos y los detalles<\/li>\n<li>Pega en alg\u00fan lugar visible tu\u00a0<strong>Mapa<\/strong>\u00a0para visualizar tus deseos: todos los d\u00edas cierra los ojos e imagina en presente que ya est\u00e1 sucediendo.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>M. en C. Claudia Salinas D. <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Psicoterapia<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.alimine.com.mx\/\">http:\/\/www.alimine.com.mx\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Activando intensivamente la Prosperidad en mi vida Lectura y actividad: Experimenta la prosperidad D\u00eda 71 LA LEY DE LA INFLUENCIA<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-538","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-uncategorized"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/alimine.com.mx\/articulos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/538","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/alimine.com.mx\/articulos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/alimine.com.mx\/articulos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/alimine.com.mx\/articulos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/alimine.com.mx\/articulos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=538"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/alimine.com.mx\/articulos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/538\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1387,"href":"https:\/\/alimine.com.mx\/articulos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/538\/revisions\/1387"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/alimine.com.mx\/articulos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=538"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/alimine.com.mx\/articulos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=538"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/alimine.com.mx\/articulos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=538"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}